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La Hora De La Liga
NBA

Fallece Tex Winter, leyenda de la NBA y mentor de Phil Jackson

El padre del triángulo ofensivo, el sistema de juego que propulsó a los Bulls de Michael Jordan y a los Lakers de Kobe Bryant y Shaquille O’Neal, ha fallecido a los 96 años en Manhattan. Una de las grandes personalidades de la historia del baloncesto estadounidense, ganó nueve anillos como asistente de Phil Jackson, los seis de los Bulls y tres en los Lakers, donde también estuvo presente, con rol de consejero, en el de 2009.

Definido como uno de los grandes maestros a la hora de transmitir a los jugadores los fundamentos del baloncesto, con carácter tozudo y actitud de vieja escuela, pasó horas convenciendo a talentos inigualables como Michael Jordan y Kobe Bryant (del que fue aliado y confidente durante sus crisis con Jackson y Shaquille O’Neal) de la importancia de entrenar bien hasta el más simple de los pases. Funcionó, como el triángulo ofensivo, un sistema de pocas ataduras y mucha lectura de la defensa que, perfeccionado, ha sido una de las grandes armas de ataque que ha tenido la NBA. A partir del triángulo que forman el pívot en el poste bajo, un alero en un lateral y un base en la esquina, con los otros dos jugadores fuera de la pintura en el lado débil, se articula un sistema de pases y reacciones a la defensa que crea espacios y un sentido de la movilidad que fue imposible de frenar cuando Phil Jackson lo perfeccionó en sus Bulls y luego en los Lakers. Si el Maestro Zen puso el aura y el rostro, fue Winter el que convenció de las bondades de este sistema a dos mitos que primero se resistieron y luego se beneficiaron de él: Michael Jordan en Chicago y Kobe Bryant en Los Ángeles.

Así que Phil Jackson no fue el inventor del triángulo… pero tampoco lo fue Winter que lo aprendió de Sam Barry en la Universidad de Southern California. Pero Winter sí su gran divulgador y el autor del libro The Triple Post Offense en 1962. Nacido en Texas en 1922, 15 minutos después que su hermana gemela Mona Francis, practicó baloncesto y salto de jabalina, deporte que le habría permitido ser olímpico en 1944 si la Segunda Guerra Mundial no hubiera impedido que se celebraran los Juegos. Destinado a pilotar un caza en el frente del Pacífico, algo que no hizo por la muerte de su hermano en un avión derribado, se graduó en 1947 e inició una carrera de 61 años en los banquillos. Primero como ayudante en Kansas State y después como head coach en esta universidad y en Marquette. Dirigió 454 partidos de college (también en Washington, Northwestern y Long Beach State) y debutó en la NBA como técnico de los Rockets entre 1971 y 1973 (51 victorias y 78 derrotas). Tras rozar la retirada en 1985, inició con 63 años el trabajo que le hizo definitivamente inmortal: asistente de los Bulls, franquicia en la que precedió a Phil Jackson (al que luego siguió a los Lakers) y donde le llevó Jerry Krause, al que conoció en Kansas State y enemigo jurado después del propio Jackson. En 2011, y tras su octava nominación, entró en el Hall of Fame.

Los reacciones a su fallecimiento no se han hecho esperar desde todo el mundo del baloncesto estadounidense. Tras conocerse la noticia, Jeanie Buss emitió un comunicado en nombre de los Lakers: “Queremos expresar nuestra tristeza por la muerte del mentor de tantos entrenadores y jugadores y uno de los protagonistas en cuatro anillos de nuestra franquicia. Además de todos sus logros en el baloncesto, era un ser humano maravilloso al que echaremos profundamente de menos”. Se ha ido un pionero. Descanse en paz.

 

 

por.as.com/