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La Hora De La Liga
NBA

los Lakers de LeBron y las 5 decepciones del inicio de curso

La temporada 2018-19 de la NBA no ha hecho más que empezar. Los equipos que más partidos han jugado todavía están en la frontera del 10% de la Regular Season. Así que es pronto para sacar conclusiones grandilocuentes pero no para detectar tendencias, en algunos casos preocupantes. Todos los equipos han ganado al menos un partido y solo queda un invicto, los Bucks (7-0) de Giannis Antetokounmpo y la revolución de Coach Budenholzer. En el otro extremo, algunos proyectos de los que, cada uno en su nivel, se esperaba mucho más. Con los Thunder pasando el corte gracias a sus dos últimas victorias tras un inicio horrendo, estos son los cinco casos más destacados:

5) LOS ANGELES LAKERS (2-5)

Las dos últimas derrotas a domicilio, en San Antonio (un partido que tuvieron controlado) y Minnesota (un rival en crisis de identidad al que dejaron creer), han estropeado definitivamente el inicio de la era LeBron en L.A. El calendario ha sido complicado (pero es difícil que no sea así en el Oeste) y todas las derrotas han llegado en los últimos instantes: al margen de su victoria aplastante en Phoenix, 1-5 en seis finales igualados. Han perdido con cuatro equipos (con los Spurs dos veces) que jugaron playoffs la temporada pasada por una media de 5,4 puntos. Pero eso, que también puede resultar esperanzador, se empieza a convertir en un mantra feo: problemas de ejecución en los instantes decisivos, donde tampoco LeBron ha estado a su mejor nivel. En esa situación, un paso adelante asegura muchas victorias, pero más patinazos prometen los primeros nervios…

Más allá, los Lakers han defendido muy mal, han cometido muchas faltas y han hecho muchas probaturas, algo lógico en un proyecto tan renovado y más tras las suspensiones de Rondo e Ingram. Pero Luke Walton ya tardó la temporada pasada en cogerle el pulso a la rotación y al equipo (finalmente lo hizo), si bien ahora no tiene tanto tiempo. En unas semanas sabremos de verdad donde está un equipo divertido, inestable, y del que ahora mismo se puede defender que acabará muy arriba en el Oeste… pero también que se quedará fuera de playoffs. En todo caso, se esperaba un poco más.

4) PHILADELPHIA 76ERS (4-4)

Después de la pasada temporada y de la salida de LeBron James, que abrió un nuevo panorama en el Este, era demasiado tentador vender que todo pasaba a depender de la rivalidad entre Celtics y Sixers, una de las más antiguas e historiadas del deporte estadounidense. Pero no: por un lado, Raptors y Bucks han demostrado que pueden ser tan buenos como cualquiera, o casi, en su Conferencia. Y por otro, los Sixers están teniendo un arranque demasiado discreto.

Ben Simmons juega menos cómodo con Markelle Fultz en un quinteto titular con poco tiro exterior (el australiano sobresalió especialmente la temporada pasada rodeado de tiradores, algunos ahora fuera del equipo). Pero Brett Brown parece dispuesto a reinsertar por esa vía al número 1 del draft de 2017. Eso le pone presión a un Fult dubitativo y saca del quinteto a Redick. Además, Wilson Chandler (la alternativa realista a los intentos por Kawhi y LeBron) está lesionado y Saric tampoco está a su mejor nivel. Y los Sixers están 4-4 con cuatro derrotas a domicilio, tres ante los otros cocos del Este (Celtics, Raptors, Bucks), y cuatro triunfos en su pista ante rivales de menor talla (Hornets, Magic, Hawks, Bulls). Los Sixers pueden mejorar muchísimo y no sería demasiado sorprendente, pero por ahora están demostrando que la temporada puede no ser un camino de rosas después de las 52 victorias de la pasada.

3) PHOENIX SUNS (1-5)

A diferencia de los otros cuatro, los Suns ni siquiera entraban en las quinielas para jugar playoffs. Pero no se trata de las derrotas (cinco seguidas) sino de unas sensaciones horrendas para abrir la era Kokoskov: tienen el peor net rating (-11,6) y el peor +/- en puntos (-12,9), son el equipo que más balones pierde (18,8), uno de los que más faltas hace (24,8) y están entre los seis equipos que menos anotan y los seis que más puntos reciben. Eso son los números, aunque lleven un partido menos que otros, del peor equipo de la NBA… con permiso de los Cavaliers.

La cuetión es que se esperaba mejores sensaciones en un equipo que estrenaba entrenador, pareja constituyente (Devin Booker-DeAndre Ayton) y núcleo de veteranos con el que evitar, en principio, un descalabro como el que se está produciendo. Booker (27,8 puntos y 6,8 asistencias de media, ahora lesionado) y Ayton (17.5. 10,3 rebotes y 3,8 asistencias) no están decepcionando, tampoco el estable TJ Warren. Pero Okobo está muy verde para ser el base titular, Bender es un caso perdido, Josh Jackson progresa tan despacio que apenas se percibe y aumentan las posibilidades de que Ariza acabe en otro equipo antes del cierre del mercado. Lo dicho: no es el 1-5, es la forma de llegar a él.

2) WASHINGTON WIZARDS (1-6)

El peor balance junto al de unos Cavs de los que no se podía esperar nada tras la marcha de LeBron James. Cierto que han cerrado una gira de cinco partidos por el Oeste (1-4), que todavía no ha debutado Dwight Howard y que en Memphis tampoco tenían a Markieff Morris. Pero lo peor es que han reaparecido por la vía rápida los problemas de química que han dado pies de barro a un proyecto que parecía destinado a luchar por cotas muy altas en el Este.

John Wall y Bradley Beal ya han hablado de la necesidad de poner orgullo en defensa y del lastre que supone que cada jugador lleve “sus propias preocupaciones a la pista”. Otto Porter ha empezado a ritmo lento y el sillón de Scott Brooks se calienta. Con el ascenso de Sixers y Bucks y la presencia constante de Celtics y Raptors, puede que esté pasando sin haber llegado nunca realmente el tiempo de este proyecto de los Wizards. A ver con Howard…

1) HOUSTON ROCKETS (1-5)

Cuatro derrotas en casa, a paliza limpia y por más de 17 puntos de media. Una defensa desastrosa, un ataque a años luz de la ultra eficiencia de la temporada pasada y ya cinco partidos perdidos para el mejor equipo de la pasada Regular Season. La letra pequeña: de la sanción a Chris Paul se pasó a la lesión muscular de James Harden, pero ni eso justifica tanta y sobre todo tan tremendas derrotas.

Sin Jeff Bzdelik, el gurú defensivo que revolución al equipo, y sin especialistas como Ariza y Mbah a Moute (y con Carmelo Anthony a bordo…) se temía que los Rockets se alejaran de los Warriors pero ni los más pesimistas podían imaginar un inicio tan desastroso. Chris Paul va camino de los 34 años y acabará con 38 su contrato de 160 millones. Así que a los Rockets solo les vale el corto plazo… y Daryl Morey mira cada vez más fijamente hacia Minnesota (Jimmy Butler). Mientras, Mike D’Antoni se plantea cómo reinventar una defensa ahora mismo irrisoria y reconoce que por ahora “no hay respuestas” a la montaña de problemas de un equipo con, eso sí, mimbres para revertirlos casi todos. Casi.

 

 

por.as.com/