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NBA

LeBron James, el gran perdedor de la NBA

Ojeroso, trasnochado, agarrado a un vaso de whisky… pero sin Scarlett Johanson a su lado. Así se ha quedado LeBron James tras este ‘trade deadline’. Al contrario que Bill Murray en ‘Lost in traslation’, el alero de los Lakers está solo en la barra del bar de hotel que es ahora el vestuario de la franquicia angelina. Anthony Davis, en este caso la rubia, se ha quedado atrapado en Nueva Orleans ante la demanda de los Pelicans que pedían el guantalete de Thanos, el anillo único de poder, la varita de sauco y un par de tréboles de cuatro hojas por ‘La Ceja’.

Pretensiones imposibles contra las que ni siquiera el poder de LeBron ha tenido efecto. El alero, señalado por ‘tampering’ durante buena parte del proceso, se ha quedado compuesto, sin novia y con la credibilidad como reclutador más baja que la de Pablo Iglesias en una encuesta del CIS. No sólo eso. ‘King’ James ahora se enfrenta a un doble problema: no tener al deseado Davis a su lado… y enfrentarse a un vestuario que ya no se siente querido por su líder.

LeBron, Magic y Pelinka han sido los grandes derrotados de este cierre de mercado. Es cierto que se habían jugado un órdago a la grande y la apuesta no les ha salido bien. Se pueden llevar el envite a chica si finalmente se hacen con Carmelo Anthony… y consiguen resucitarle para la causa del baloncesto. Un premio de consolación para la segunda franquicia más laureada de todos los tiempos, que tendrá que esperar a la siguiente mano (a partir del 1 de julio) para intentar acompañar al alero de Akron (34 años ya) con Anthony Davis y volver a convertir a los Lakers en aspirantes. Aunque para ello tendrán que volver a luchar contra su némesis verde: los Celtics.

Los de Massachusetts mantienen el optimismo tras este cierre de mercado, viendo como los Pelicans cumplían su amenaza de cerrar la puerta de salida a Davis. Tendrán su oportunidad, pese a que el entorno del jugador ya ha dicho ‘antes muerto que sencillo… o en Boston’. Y si estas intenciones finalmente se cumplen, Danny Ainge habrá pasado de ganador a uno de los grandes perdedores de esta temporada tras ver como sus grandes rivales por la corona del Este se han reforzado para intentar alcanzar el éxito inmediato. Un anillo que no parece reservado para LeBron. Aunque con él nunca se puede decir nunca.

 

 

 

por.marcanba